Agrupación de Cofradías de Lucena
Historia
Antecedentes y primeras iniciativas
La historia de la Agrupación de Cofradías de Lucena no puede entenderse sin aludir a la profunda raigambre cofrade de la ciudad. Desde el siglo XVI, Lucena había forjado un sólido tejido de hermandades pasionistas y de gloria que, con sus procesiones, cultos y obras de caridad, se convirtieron en la principal expresión de religiosidad popular. A lo largo de los siglos, sin embargo, las crisis sociales, las epidemias, las guerras y los procesos de desamortización del XIX afectaron a muchas de estas corporaciones, debilitando su organización.
Ya en las primeras décadas del siglo XX, la Semana Santa lucentina presentaba signos de decadencia. Varias cofradías habían dejado de salir y otras mantenían su actividad con grandes dificultades. Aun así, el fervor popular seguía vivo y comenzaban a gestarse iniciativas de coordinación. En 1931, la Cofradía de la Entrada en Jerusalén editó el primer programa impreso de Semana Santa, signo evidente de la necesidad de unificar esfuerzos.
Antes incluso de su constitución oficial, se dieron pasos decisivos: existían borradores de estatutos, reuniones entre cofrades y la aprobación expresa del obispo Adolfo Pérez Muñoz. Se intuía que Lucena necesitaba una entidad capaz de vertebrar a todas sus hermandades, defender sus intereses y coordinar la organización de la Semana Mayor.
La fundación oficial en 1944
La fecha fundacional de la Agrupación de Cofradías de Lucena es el 23 de marzo de 1944. Ese día, en las casas consistoriales y bajo la presidencia honoraria del párroco de San Mateo, Joaquín Garzón Carmona, y del alcalde Francisco Moreno Güez, se firmó el acta constitutiva. El primer presidente efectivo fue Abundio Aragón Serrano, acompañado de un nutrido grupo de cofrades y cuadrilleros que asumieron la responsabilidad de iniciar una nueva etapa.
La primera acta recoge acuerdos fundamentales: archivo de estatutos, reparto de gastos de música y saetas, gestiones de subvenciones con los círculos culturales de la ciudad, nombramiento de comisiones de orden para cada procesión e, incluso, advertencias a cuadrilleros sobre el modo de portar los pasos. Desde el inicio quedó patente la vocación de la Agrupación: garantizar la organización, custodiar la tradición santera y dignificar la Semana Santa de Lucena.
En 1953 se instituyó el primer pregón de Semana Santa, a cargo del escritor Pedro Palop Fuentes, abriendo una tradición que con el tiempo se consolidaría como uno de los actos centrales de la Cuaresma lucentina, aunque sin periodicidad anual hasta 1978 y, desde 1983, con sede la Iglesia Mayor Parroquial de San Mateo.
Monumento de la Inmaculada Concepción de la Virgen María-Fotografía Jesús Cañete Fernández
Participación de la Agrupación de Cofradías de Lucena en la procesión del Santísimo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo el Viernes Santo- Fotografía Jesús Cañete Fernández
Primeras décadas: retos y consolidación
Los primeros años de la Agrupación de Cofradías de Lucena no fueron fáciles. La posguerra imponía restricciones económicas y la propia vida social de la ciudad no siempre facilitaba la implicación de todos. Las actas de los años 50 reflejan la falta de asistencia de hermanos mayores a las reuniones, la ausencia de pasos en determinadas jornadas y la necesidad de sancionar a cuadrilleros reticentes. Aun así, la Agrupación logró importantes hitos: organizó concursos de saetas, instauró horarios e itinerario oficiales y veló por mantener viva la tradición incluso en los momentos de mayor crisis. En los años 60, bajo la presidencia de Antonio Zurita Botí, se abordó con firmeza la indiferencia de algunas cofradías, llegando a plantearse la intervención del obispado para asegurar la continuidad de las procesiones. Fue también la etapa en que comenzó a tomar cuerpo la idea de la unidad cofrade como condición indispensable para el futuro. La Semana Santa de Lucena, con sus peculiaridades santeras y su patrimonio artístico, necesitaba de una institución fuerte que la representara ante las autoridades civiles, eclesiásticas y sociales.
Renovación y resurgir (años 70-90)
La renovación llegó a finales de los 60 con la elección de Antonio Villa Álvarez de Sotomayor como presidente en 1969. Se revitalizó el pregón, se editaron carteles expresionistas de gran impacto y se instituyó un premio a la mejor cuadrilla, reconociendo la centralidad de la santería. Bajo el mandato de Fernando Moreno Cantero (1972-1974) se instauraron las misas de santeros en Cuaresma y se dio gran impulso al papel formativo de la institución.
En 1973, la Agrupación organizó por primera vez el Desfile de Procesiones Infantiles, semillero de futuras generaciones de cofrades y santeros. Esta iniciativa se convirtió en uno de los grandes aportes de la institución, manteniéndose hasta hoy como expresión pedagógica y festiva de la tradición. Recalcar también en esta etapa que, salvo un cartel dibujado por Atienza que, en 1953, sirvió de portada al decenario local Producción, y otro realizado por Mariano Tenllado sobre linóleo e impreso en sus propios talleres en 1943, compartiendo su temática pasionista con las fiestas Aracelitanas, hasta 1970 no fue editado un cartel específico de Semana Santa de Lucena.
En los 80, con presidentes como Juan Antonio Parejo Pineda o Luisfernando Palma Robles, la Agrupación se modernizó: nació la revista Torralbo (1982), se instauró el Premio Cofrade ‘Manolo Ramírez’ (1982), se aprobaron nuevos estatutos y se consolidó la figura del pregón en la Iglesia Mayor Parroquial de San Mateo Apóstol como cita anual. En 1985 se establecieron premios a las cuadrillas mejor comportadas y se institucionalizó la asistencia corporativa a actos como besamanos y viacrucis. Gaspar Villa Fernández (1987-1991) traspasó la organización de las procesiones infantiles a la Peña El Santero, mientras que Ángel Huertas Villa (1991-1994) reestructuró la Agrupación en delegaciones y adaptó los estatutos al marco diocesano. Fue también en su etapa cuando se instituyó la Inmaculada Concepción como patrona de la institución y se recuperó la subvención municipal.
El cincuentenario y el gran impulso cofrade
El cincuentenario fundacional (1994-1995) supuso un antes y un después. Bajo la presidencia de Francisco Salazar Roldán, la Agrupación celebró un amplio programa de actos: conferencias, conciertos, exposiciones de arte sacro y retransmisiones televisivas de las procesiones por TVE que dieron a conocer Lucena en toda España e Hispanoamérica. Se rindió homenaje a los presidentes vivos, se instituyó la Medalla de Oro de la Ciudad para la institución y se celebró la Exaltación de la Saeta con prestigiosos intérpretes. Aquella conmemoración reforzó la autoestima cofrade de Lucena y marcó el inicio de una nueva etapa de esplendor. En paralelo, la Agrupación intensificó su labor de hermanamiento con otras agrupaciones (como la de Archidona) y consolidó su imagen como garante del patrimonio cofrade y motor cultural.
Cartel 50 Aniversario fundacional Agrupación Cofradías de Lucena
Hacia el siglo XXI: modernización, comunicación y proyección internacional
Desde finales de los 90 y a lo largo del siglo XXI, la Agrupación ha vivido una profunda transformación. Se apostó por la formación, con ciclos de conferencias y la edición de pregones; se reforzó la comunicación, con carteles, programas y la revista Torralbo; y se impulsó la proyección exterior, integrando a Lucena en redes como Caminos de Pasión y la Red Europea de Celebraciones de Semana Santa y Pascua, siendo miembro fundador.
El trabajo de la Agrupación fue decisivo para que en 2003 la Semana Santa de Lucena obtuviera la declaración de Fiesta de Interés Turístico de Andalucía y actualmente continúa liderando el camino hacia su reconocimiento nacional.
La institución ha sabido combinar tradición y modernidad: mantiene el respeto a los rituales santeros, pero a la vez promueve la profesionalización de la organización, la cooperación con las administraciones y la difusión a través de medios y redes sociales.
En 2019 la Agrupación de Cofradías celebró el LXXV aniversario de su fundación con un intenso programa cultural y religioso que incluyó exposiciones de enseres, conciertos, montajes poético-musicales y una solemne misa pontifical presidida por el obispo en San Mateo, en la que se reconoció públicamente a expresidentes y hermandades conmemorativas.
Posteriormente, entre octubre y diciembre de 2021, se desarrollaron las Jornadas de Cultura Cofrade, gracias a una importante subvención de la Junta de Andalucía, que ofrecieron conciertos, conferencias, mesas redondas, exposiciones, recitales y actividades divulgativas que pusieron en valor el patrimonio artístico, musical y etnográfico de la Semana Santa lucentina, reforzando así su papel como referente cultural y devocional.
Cartel 75 Aniversario fundacional Agrupación Cofradías de Lucena
La Agrupación hoy: custodio de la tradición y motor cultural
Hoy, la Agrupación de Cofradías de Lucena es mucho más que un órgano coordinador. Es el corazón institucional de la Semana Santa lucentina, el espacio donde se tejen consensos, se transmiten valores y se construye identidad colectiva. Desde su sede en la calle Huertas, articula la vida cofrade durante todo el año, organizando cultos, formaciones, actos culturales y solidarios.
Bajo su amparo se celebran la Cuaresma, el pregón, la Semana Santa Infantil y, en 2025, la Procesión Magna Pasionista “Lucena Vive la Pasión”, un hito que proyecta al mundo la singularidad de la santería, recientemente reconocida como Bien de Interés Cultural.
La Agrupación custodia un patrimonio inmaterial y material de enorme valor, fomenta la participación de los jóvenes, impulsa la labor de las casas de hermandad y artesanos, y contribuye al desarrollo cultural, social y económico de la ciudad.
En definitiva, la historia de la Agrupación de Cofradías de Lucena es la historia de un pueblo que, a través de la unidad cofrade, ha sabido mantener viva su Semana Santa, transformándola en un patrimonio universal. Ocho décadas después de su fundación, la institución sigue siendo el pilar que sostiene la tradición y el motor que impulsa a las cofradías de Lucena hacia el futuro.
Presidente de la Agrupación de Cofradías 2023-2027 junto a autoridades civiles y militares – Fotografía Jesús Cañete Fernández
Fuente documental del texto: Libro ‘Nota para la historia de las cofradías lucentinas’ de Francisco López Salamanca, cronista oficial de Lucena (2022)