Cofradías y Hermandades
Patrimonio Sonoro
La Semana Santa y festividades de Gloria de Lucena se distinguen por una riqueza cultural que trasciende lo visual y lo ritual para adentrarse en un terreno único: el patrimonio sonoro e inmaterial que conservan, parte de él profundamente ligado al alma de la santería. Sonidos, cantos e interpretaciones musicales configuran una identidad irrepetible que acompaña y enmarca cada desfile procesional y cultos de las cofradías y hermandades, creando un lenguaje propio capaz de emocionar a cofrades y visitantes.
Instrumentos propios
El tambor es un elemento esencial en la santería: marca el paso del trono durante la procesión adaptándose a la imagen, el recorrido y las indicaciones del manijero. Cada imagen tiene un toque específico transmitido oralmente, lo que convierte al tambor en parte del código estético y diferenciador de la Semana Santa y procesiones de Gloria lucentinas. El tamborero, cuya indumentaria es igual a la del santero, forma parte activa de la cuadrilla y participa en juntas y paseíllos. Desde 1981, la Hermandad de Tambores de Lucena trabaja por la conservación y transmisión de este patrimonio sonoro.
Por su parte, el torralbo es una corneta natural de uso ritual exclusivo durante la Semana Santa en Lucena. Su toque es breve, agudo y fácilmente reconocible, y se emplea para anunciar la llegada del paso en procesiones tradicionales como las de Jesús Nazareno, Jesús Amarrado a la Columna, el Santo Entierro o la Pollina. Siempre interpretado en solitario, su ejecución forma parte del ceremonial propio de la santería lucentina.
A ambos sonidos, se suman como particulares los que cada madrugada de Jueves Santo acompañan el paso procesional del Santísimo Cristo de la Salud y Misericordia: el Toque de Silencio, interpretado con trompeta, y el toque ronco de la Hermandad de Tambores Enlutados, ambos acentuando el carácter penitencial de la estación.
Tambor de Lucena – Autor Jesús Cañete Fernández
Trompeta de Silencio – Autor Jesús Cañete Fernández
Torralbo lucentino – Autor Jesús Cañete Fernández
Miserere – Autor Jesús Cañete Fernández
Salida de la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Lucena hacia Almonte interpretando sus tradicionales sevillanas – Autor Jesús Cañete Fernández
Cantos propios
De otro lado, los misereres ocupan un lugar especial como el de Nuestro Padre Jesús Nazareno, —que se celebra todos los viernes del año y en Cuaresma cuenta con la participación de la Hermandad de Tambores y del Coro de la Cofradía de la Sangre, destacando especialmente el que tiene lugar el Domingo de Pasión—, o el de Jesús Caído con el célebre Miserere de Allegri interpretado por el Coro de Cámara Elí Hoshaná.
Por su parte, y ya en el capítulo de festividades de Gloria, los campanilleros de la Venerable Cofradía de María Santísima de la Aurora aportan una nota de identidad popular y rural cada mes de octubre en el marco de sus fiestas, acompañando con su canto el desfile procesional y participando en otros momentos del año como la tradicional Salutación a María Santísima de Araceli en el marco de sus fiestas patronales en el mes de mayo.
No podemos olvidar una de las más reconocidas obras musicales originarias en Lucena: la Misa del Campo Andaluz. Compuesta por Antonio Villa Álvarez de Sotomayor, es interpretada por la Coral Lucentina y el Coro del Conservatorio Profesional de Música Maestro Chicano de Lucena, dirigida en los últimos años por Víctor Nájera, cada primer domingo de mayo en la Iglesia Mayor Parroquial de San Mateo Apóstol, a las plantas de María Santísima de Araceli para festejar su onomástica.
También en el plano de la voz cantada es importante recalcar la interpretación del cancionero tradicional a la Patrona, que se interpretan durante sus romerías de bajada y subida a la Sierra de Aras, y las sevillanas que la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Lucena dedica a la patrona de Almonte, acompañados de su tradicional flauta y tamboril, en su salida hasta las aldea días previos al lunes de Pentecostés, rondando el mes de junio.
Campanilleros de la Aurora – Autor Jesús Cañete Fernández
Coral Lucentina y Orquesta del Conservatorio Profesional de Música Maestro Chicano de Lucena interpretando la Misa del Campo Andaluz
La saeta y el fandango de Lucena
Mención especial merece el flamenco en esta tierra, cuna de grandes cantaores y guitarristas a lo largo de los tiempos. Dos son los cantes particulares que se pueden mencionar relacionados con la Semana Santa y las festividades de Gloria.
De un lado, la saeta, oraciones cantadas que se interpretan desde balcones y rincones del recorrido transformando el silencio en plegaria. La saeta flamenca presenta dos variantes: por seguiriyas o carcelera. En Lucena también existe una saeta propia, interpretada únicamente en las juntas de santeros, donde grandes intérpretes como Perrilleja o Alcantarilla marcaron época. Además, la ciudad ha visto nacer grandes saeteros que han llevado este arte a escenarios de prestigio, contribuyendo a consolidar la identidad musical de la Semana Santa lucentina.
La saeta cuenta con dos citas fundamentales en el calendario cofrade que, a día de hoy, no se desarrollan de manera regular: la Exaltación de la Saeta, un acto de homenaje a este género en el que confluyen palabra y cante, y el histórico Concurso de Saetas, impulsado en su día por la Peña El Santero y recuperado recientemente como espacio de promoción y reconocimiento de nuevos intérpretes.
De otro lado, encontramos el Fandango de Lucena, que cuenta con un Concurso Nacional celebrado cada dos años en el municipio y al que se presentan cantaores de diversos rincones de España. Es habitual escucharlas también en algunos de los festivales flamencos que se desarrollan en el municipio, como el Festival de Cante Flamenco Curro Lucena, en honor al insigne cantaor nombrado Hijo Predilecto de la Ciudad, y durante la procesión en el día de María Santísima de Araceli el primer domingo de mayo.
Saetera lucentina – Autor Jesús Cañete Fernández
Órgano Iglesia Parroquial de Santo Domingo de Guzmán – Fotografía Delegación de Turismo de Lucena
Música capilla – Autor Jesús Cañete Fernández
Los órganos y coros lucentinos
La riqueza sonora de Lucena se nutre también de su patrimonio organístico. Los templos de la ciudad conservan órganos históricos que, durante siglos, han acompañado liturgias y cultos de Cuaresma y Semana Santa, aportando un timbre solemne y majestuoso. Estos instrumentos son, además de bienes patrimoniales de primer orden, parte viva de la banda sonora de la religiosidad popular lucentina. Destacan los existentes, y en uso, en la Iglesia Conventual Madre de Dios de los RR.PP. Franciscanos y en la Iglesia Parroquial de Santo Domingo de Guzmán.
La tradición musical de Lucena incluye también un destacado repertorio de música de cámara y de capilla, interpretada en cultos, traslados y actos litúrgicos. Estas composiciones, de gran sobriedad y espiritualidad, crean atmósferas de recogimiento que contrastan con la brillantez de las marchas procesionales, completando así el mosaico sonoro de la ciudad.
Las corporaciones citadas previamente Coral Lucentina y Coro de Cámara Elí Hoshaná participan también en otros destacados de la Semana Santa y festividades de Gloria lucentinas, como el acompañamiento musical de la Novena a María Santísima de Araceli o la representación la Pasión de Cristo, respectivamente.
Órgano Iglesia Conventual Madre de Dios de los RR.PP. Franciscanos – Fotografía Delegación de Turismo de Lucena
Coro de Cámara Elí Hoshaná – Fotografía Ruiz-Canela
Compositores y bandas propias
La creación musical local ha dejado huella con compositores que dedicaron y dedican su talento a engrandecer la Semana Santa de Lucena. Entre ellos destacan Primitivo Buendía, Antonio González Écija, Fernando Chicano Muñoz, José Rodríguez López o Antonio Villa Álvarez de Sotomayor, autores de marchas propias que aún hoy resuenan en nuestras calles y que forman parte del patrimonio sentimental de generaciones de cofrades.
Finalmente, la aportación de las bandas de música resulta imprescindible. Agrupaciones locales como la Sociedad Didáctico-Musical Banda de Música de Lucena o la Agrupación Musical Santísimo Cristo de la Humillación Servitas participan activamente en procesiones y conciertos, llevando el nombre de Lucena más allá de sus fronteras. A ellas se suman prestigiosas formaciones invitadas que cada año enriquecen con su sonoridad el cortejo procesional, tanto en Semana Santa como en las procesiones de Gloria, completando la diversidad de estilos y matices.
Agrupación Musical Humillación – Autor Jesús Cañete Fernández
Banda de Música de Lucena – Autor Jesús Cañete Fernández
Agrupación Musical Humillación – Autor Jesús Cañete Fernández
Banda de Música de Lucena – Autor Jesús Cañete Fernández
Un legado vivo
El patrimonio sonoro de la Semana Santa de Lucena y las fiestas de Gloria es, en definitiva, un legado vivo que se transmite de generación en generación. Instrumentos, cantos, saetas, órganos, composiciones y bandas configuran un universo musical que no solo acompaña la Pasión y la Gloria lucentinas, sino que la define y la diferencia. Es un patrimonio inmaterial de valor incalculable donde cada nota, cada toque y cada voz contribuyen a dar forma a la identidad única de la ciudad. Además, y al margen del patrimonio sonoro ligado al arte sacro, numerosos son los músicos y artistas que, en otros estilos musicales, llevan el nombre de Lucena a todos los rincones del mundo.
Hermandad de Tambores de Tambores de Lucena
El tambor constituye uno de los pilares de la santería lucentina y de la estética propia de la Semana Santa y las festividades de gloria en Lucena. De su ritmo justo depende la armonía de los pasos procesionales, especialmente en los de Cristo, donde la cadencia marca el denominado paso botao.
Un tamborero que no marque el ritmo con precisión puede arruinar el esfuerzo y la voluntad de los santeros más experimentados. Su papel no se limita a la procesión, sino que está presente en todos los momentos decisivos de la santería: las juntas, el gasto, el paseo de la cuadrilla y cualquier acto que quedaría incompleto sin el contrapunto del tambor. Es, por tanto, una figura esencial y al mismo tiempo singular, incluso heterodoxa, dentro del universo santero, aunque este sea su ámbito natural y exclusivo.
Consciente de este valor, en marzo de 1981 un grupo de tamboreros veteranos —entre ellos Rafael Aranda, Agustín Blázquez, Francisco Gómez, Joaquín Montilla, Miguel Pino, Francisco Ruiz y Antonio Santos— fundó la Hermandad de Tambores con el propósito de recuperar la antiquísima llamada de los hermanos de Jesús Nazareno en la madrugada del Viernes Santo. Su iniciativa fue avalada en 1988 por la Archicofradía Nazareno y, desde entonces, la hermandad acompaña a la Junta de Gobierno al templo de Santo Domingo para recoger al párroco y asistir al Miserere solemne del Domingo de Pasión, además de participar en la Misa del Santero, en el Miserere de Jesús Caído tras recorrer el barrio de Santiago y en la ofrenda floral a la Virgen de Araceli.
La formación de las nuevas generaciones es otra de sus señas de identidad. La hermandad organiza actividades didácticas para enseñar los toques tradicionales de Lucena así como el del torralbo, transmitiendo un patrimonio sonoro único. Sus intervenciones son siempre desinteresadas y los donativos se destinan a fines benéficos.
La Hermandad de Tambores ha estado presente en momentos históricos, como la bajada de la Virgen de Araceli en 1998 y en el 450º aniversario de su llegada en 2012. También ha llevado el toque lucentino a escenarios como FITUR en Madrid y participa en hermanamientos con procesiones infantiles y en certámenes de bandas de la Subbética. Desde 1999 edita un calendario ilustrado con imágenes de la Semana Santa, acompañado, en 2010, por el libro recopilatorio Semana Santa, tiempo de tambores, cuya recaudación fue destinada a Cáritas y fue editado por Francisco López Salamanca, cronista oficial de la ciudad.
En 2021 la hermandad contaba con unos sesenta miembros, la mayoría niños de entre cuatro y quince años. Su sede se bendijo en 1995 en la calle Jerónimo Medina, consolidando un espacio de encuentro para esta tradición que sigue viva gracias a la entrega de quienes, con su tambor, marcan el latido de la Semana Santa de Lucena. Actualmente preside la Hermandad José Serena.
Cuentan con indumentaria propia: en los misereres chaqueta azul marino o negra, camisa blanca, corbata granate y pantalón gris; y en la Llamada de hermanos (Domingo de Pasión) túnica burdeos, cordón blanco, corbata granate y capirote. Actualmente trabaja para la adhesión de Lucena al Consorcio Nacional de los Pueblos del Tambor y el Bombo.
Fuente documental del texto: Libro ‘Nota para la historia de las cofradías lucentinas’ de Francisco López Salamanca, cronista oficial de Lucena (2022)
Hermandad de Tambores de Lucena – Archivo de la Hermandad
Hermandad de Tambores de Lucena – Fotografía Archivo de la Hermandad
Fotografía Jesús Cañete Fernández
Presentadores del calendario de la Hermandad de Tambores de Lucena
- 1999, 2000 y 2002, Juan Ramón Montenegro Luna y José Serena Ibáñez.
- 2001, José Jiménez Beato.
- 2003, Gaspar Villa Fernández.
- 2004, Juan Antonio Parejo Pineda.
- 2005, Miguel Ángel López Burgos.
- 2006, Luisfernando Palma Robles.
- 2007, Francisco López Salamanca.
- 2008, José Antonio Vigo Aguilera.
- 2009, Magdalena Rueda López.
- 2010, Agustín Antrás Roldán.
- 2011, Antonio Crespillo Guardeño.
- 2012, Antonio Molina Contreras.
- 2013, Manuel Lara Cantizani.
- 2014, Rafael Ramírez Ponferrada.
- 2015, Lourdes Fuentes Castro.
- 2016, Antonio Cruz Casado.
- 2017, Antonio Rafael García Oliveros.
- 2018, César del Espino García.
- 2019, Lourdes Mangas del Pino.
- 2020, Francisco Díaz Higeño.
- 2021, no se celebró.
- 2022, no se celebró.
- 2023, Francisco Díaz Higeño.
- 2024, Jesús Gutiérrez Molero
- 2025, Manuel Guerrero Cabrera


















