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Lucena
Lucena: destino de historia viva en el centro de Andalucía
Ubicada en el centro de Andalucía, al sur de la provincia de Córdoba, en plena comarca de la Subbética y rodeada de una rica campiña de olivos y viñas, Lucena se presenta al visitante como un municipio dinámico que atesora un rico patrimonio histórico y artístico herencia de un importante pasado judío, musulmán y cristiano.
Paseando por sus calles, el turista puede revivir la reminiscente idiosincrasia, huella de su amplio y diverso legado de épocas de esplendor como la época romana, la Edad Media o el esplendor del Barroco Andaluz y así disfrutar de su patrimonio, cultura, tradiciones, gastronomía y sus múltiples actividades, rutas y experiencias.
Su privilegiada situación geográfica la convierte en un enclave ideal para acceder a capitales andaluzas como Granada, Córdoba, Sevilla o Málaga, todas ellas a menos de hora y media. Asimismo, cuenta con una inmejorable conectividad con acceso a las principales vías de comunicación de la Comunidad, como la autovía A-45, que la conecta a las autovías A-92 y la E-5, así como a la Alta Velocidad (AVE) y aeropuertos de la región andaluza.
Todo ello, unido al magnífico entorno cultural y natural, a la sociabilidad y amabilidad de la ciudadanía y de los profesionales encargados de ofrecer los mejores y más variados servicios turísticos, así como a la calidad del sector de la industria turística local, han hecho de Lucena ser distinguida como Destino Calidad SICTED.
Lucena, destino acogedor, de carácter emprendedor, lleno de luz que abre sus puertas al mundo para vivir un territorio que sorprenderá.
Cruce de civilizaciones y legado histórico
A lo largo de la historia, varias culturas y civilizaciones han dejado su huella en Lucena, ya que fue morada de preneandertales, así como la única ciudad habitada exclusivamente por judíos entre los siglos IX y XII, época en la que fue conocida como “La Perla de Sefarad” o “La Ciudad de los Poetas” debido a su importante dinamismo cultural. La antigua Eliossana acogió entre sus muros la Academia de Estudios Talmúdicos, punto de reunión de grandes intelectuales, filósofos, poetas y médicos del momento.
Si hay un hecho histórico de Lucena que sea relevante a nivel nacional. fue la Batalla de Lucena. Acontecida en abril del año 1483, significó el inicio del fin de la Guerra de Granada y, por consiguiente, la caída del último reino musulmán de la Península Ibérica. Conocida como la “Batalla del Arroyo de Martín González”, tuvo lugar en la zona de Campo de Aras, junto al arroyo del mismo nombre, donde fue apresado Boabdil “El Chico”, último rey de Granada. Fue un acontecimiento de gran importancia que tuvo consecuencias relevantes en el devenir de la historia nacional, gracias al cual los Reyes Isabel y Fernando, años después, pudieron tomar Granada para lograr el derrocamiento del reino Nazarí en 1492.
El auge económico del siglo XVIII convierte a Lucena en uno de los grandes y más importantes enclaves barrocos de Andalucía. Reconocida como cuna del Barroco Cordobés con magníficos exponentes como el Sagrario de la Parroquia de San Mateo o el Real Santuario Diocesano de la Virgen de Araceli, así como del barroco civil como el Palacio de los Condes de Santa Ana.
En la actualidad, Lucena es un importante hito empresarial en sectores como la madera y mueble o el frío y calor industrial. Pero no sólo destaca por su gran desarrollo industrial, sino también por sus artesanos con tradición familiar de varias generaciones que han convertido en arte la materia a través de sus alfarerías y orfebrerías.
Todo ello sin olvidar el sector de la agricultura gracias al cual, Lucena posee la D.O. Aceite de Lucena, la más grande de España y la más joven, al amparo de la cual se producen excelentes Aceites de Oliva Virgen Extra de reconocido prestigio a nivel nacional e internacional y los vinos finos acogidos a la D.O. Montilla Moriles.
Tradiciones vivas durante todo el año
Lucena hunde su legado cultural en ancestrales tradiciones y manifestaciones conservadas a lo largo de generaciones. Sin duda alguna, la más particular y autóctona es la devoción que el pueblo lucentino profesa a la Virgen de Araceli, Patrona de Lucena y del Campo Andaluz, que se desborda cada primer domingo de mayo, cuando se celebran las Fiestas Aracelitanas, declaradas de interés Turístico Nacional, o la Semana Santa, declarada también de interés Turístico Nacional de Andalucía y cuya singularidad estriba en la forma de procesionar los pasos, denominada Santería.
Son también de singular belleza y profunda tradición fiestas como la Feria Real de Ntra. Sra. del Valle, antigua feria del ganado hoy en vías de recuperación, o la Feria de San Francisco, celebrada en agosto y desde muy antiguo llamada “feria de los novios” por citar algunas, pudiendo también destacar: las procesiones infantiles, el Roscón Gigante de Reyes, las fiestas de la Aurora… entre otras.
Aceite y vino con identidad propia
“Olivino”: aceite y vino, dos de los componentes indispensables de la gastronomía local con los que se elaboran platos de una arraigada tradición sefardí, andalusí y autóctona, al tiempo que se acompañan con nuestros caldos olorosos o finos, propios de la Denominación de Origen Montilla-Moriles, y que se muestran al visitante en las almazaras y bodegas lucentinas. Disfrutar de estos productos se convierte, además, en obligación por nuestra amplia y variada oferta de restauración.
El clima de la comarca, así como las Sierras del Parque Natural, del cual, Lucena es la puerta de entrada, favorecen las diferentes variedades de aceitunas: picuda, hojiblanca y picual entre otras. La D.O. Aceite de Lucena engloba los municipios de Lucena, Rute, Iznájar, Encinas Reales y Benamejí.
Cuenta nuestra ciudad con un amplio abanico en oferta gastronómica, destacando sus restaurantes donde degustar todo tipo de comida tradicional e internacional. Al igual que los bares de tapas en los que poder pasar un agradable rato en compañía.
Un patrimonio único en el corazón de Andalucía
El patrimonio, como en cualquier localidad o región, aporta a la ciudad de Lucena una dimensión sociológica y antropológica propia. La huella del pasado se hace patente en enclaves como el yacimiento de la Sima y Cueva del Ángel, en la falda de la Sierra de Aras, considerada como uno de los yacimientos del Paleolítico más importantes de Europa; a la época romana se remonta la ciudad ibero-romana de Morana y el yacimiento del Alfar Romano de Los Tejares, conjunto de hornos de una importante factoría alfarera. Sin olvidar la Basílica paleocristiana de Coracho, una de las primeras basílicas constantinianas de la península.
A la antigua Eliossana nos lleva el yacimiento arqueológico de la Necrópolis Judía, cementerio de época medieval andalusí. En 1483, el Castillo del Moral fue la prisión de Boabdil «El Chico», último rey de Granada; y hoy en día, la fortaleza medieval es sede del Museo Arqueológico y Etnológico.
Herencia de la vida en Lucena son muchos los monumentos que llegan a nuestros días y que se suman a los ya mencionados, tales como la casa solariega de los González Palma, el palacio de los Condes de Santa Ana, o el palacio de los Marqueses de Torreblanca, cuyos patios forman parte de la Ruta Patios Monumentales de Lucena, la que también incluye el claustro del convento de los franciscanos, el patio del antiguo convento de los mínimos, ahora hotel, o el patio del claustro de los dominicos, actual Casa de los Mora.
El Barroco cordobés en Lucena alcanza su máxima expresión en el conjunto de patrimonio del que forman parte iglesias como las del Carmen, San Juan Bautista, San Martín o Santo Domingo; ermitas como la de la Aurora, Dios Padre, o San Felipe Neri, reflejado en su retablo y el convento de los RR.PP. Padres Franciscanos con la Iglesia de la Madre de Dios. Todo ello sin olvidar los máximos exponentes de este estilo artístico que son el Real Santuario Diocesano de la Virgen de Araceli y el Sagrario de San Mateo, dentro de la Parroquia del mismo nombre, también considerada auténtica catedral de la Subbética
En definitiva, Lucena es un destino de interés patrimonial, arqueológico, cultural y social, incluyendo no solo el patrimonio religioso y civil sino también el patrimonio cofrade de sus numerosas casas de hermandad.
Tradición artesanal: tierra de alfareros y orfebres
La existencia de canteras de abundante arcilla en Lucena propició su explotación industrial desde época romana. La constatada explotación de abundantes viñedos y olivares precisó de grandes recipientes para la conservación de los ricos vinos y aceites locales. El descubrimiento de una gran factoría alfarera del siglo I (d.C) atestigua la dedicación ancestral del pueblo lucentino a esta industria. Actualmente este yacimiento se ha convertido en el Centro de Interpretación del Alfar Romano de Los Tejares en Lucena
Hasta casi la mitad del siglo XX, la “tinajería” se mantuvo en auge en nuestra localidad, concentrando la existencia de grandes alfarerías en la zona lucentina conocida como el Llano de las Tinajerías, donde hoy día se puede visitar alguna de ellas.
El “Velón Lucentino” constituye uno de los símbolos definidores de Lucena, cuya tipología, en su esencia, puede remontarse a la lucerna romana. Transformado hoy día en elemento decorativo, el velón ha cambiado su fisonomía, haciéndola más ornamental, añadiéndole cualidades artísticas y estilos diferentes. Añadido moderno y de orden práctico son sus brazos con pantalla en los que se han incluido el blasón de la ciudad. El siglo XIX conoció un importante auge de la industria velonera en nuestra localidad, cuyos productos se exportaban a Francia, Portugal y Marruecos. Hoy día, transformadas en su gran mayoría en talleres de orfebrería religiosa, es posible visitar y contemplar el desarrollo y el laborioso trabajo de tan bello arte.
Destino de naturaleza y turismo activo
A sus innegables atractivos monumentales, se suman a Lucena una gran cantidad de recursos naturales que presentan al amante del “turismo verde” todo un abanico de posibilidades que pasan por el senderismo, la equitación o el cicloturismo en la Vía Verde, piragüismo en el entorno del Río Genil, la práctica del parapente desde la cumbre de la Sierra de Aras, o el “puentig” en algunos de los viaductos que salpican la geografía subbética.
En la mitad sur de la provincia de Córdoba, en la denominada “Campiña Cordobesa” y territorio donde se desarrolla, en parte, la Ruta del Bandolerismo Romántico, que cuenta la vida y andanzas del célebre bandido lucentino José María “el Tempranillo”, entre un mar de olivos y viñas, se encuentran diseminadas una serie de lagunas y embalses que sirven de refugio a multitud de especies de aves, que o bien están de paso o son residentes, que se reproducen en este entorno natural como es la campiña cordobesa.
Las rutas que se desarrollan por la Laguna Amarga, la Laguna Dulce y la de los Jarales o el embalse de Malpasillo, pertenecientes al término municipal de Lucena, están orientadas exclusivamente a la observación de las aves acuáticas que aquí habitan. Casi todas estas lagunas tienen senderos u observatorios acondicionados para hacer más cómoda la actividad.
A esto se une una diversa red de senderos por todo el término municipal, especialmente en las aldeas de Jauja y Las Navas del Selpillar, que se articulan con la red de senderos que oferta tanto la Mancomunidad de la Subbética como el de otras rutas como Caminos de Pasión o el Camino Mozárabe.
Patrimonio arqueológico de referencia
A lo largo de la historia han pasado por nuestra ciudad varias culturas y civilizaciones que han dejado su sello de identidad. Son varios los yacimientos arqueológicos que dan buena cuenta de ello, y que caben mencionar: la Sima y Cueva del Ángel, en el entorno natural de la Sierra de Aras, el Alfar Romano de los Tejares, quizás los hornos romanos mejor conservados de la Península que cuenta con un Centro de Interpretación visitable, la ciudad ibero-romana de Morana, cuyos orígenes se remontan al Bronce Final, la Basílica de Coracho, una de las primeras basílicas constantinianas de la península, o la Necrópolis judía, cementerio de época medieval andalusí, siendo la necrópolis excavada más grande de la península Ibérica, y primer cementerio judío accesible a personas con movilidad reducida de España.
El Castillo del Moral actualmente alberga el Museo Arqueológico y Etnológico de la ciudad donde se muestra al visitante un recorrido temático por sus diez salas, que reflejan el devenir y la idiosincrasia lucentina.
Compras accesibles en una ciudad para todos
Con más de 300 comercios de compras y ocio, Lucena se ha convertido en una de las ciudades turísticas más accesibles de España. Gracias a la intervención municipal a través de fondos financiados por la Unión Europea, se ha dotado a la ciudad con más de 15.555 metros de itinerarios totalmente accesibles, junto al esfuerzo realizado por los comercios lucentinos, más de 300, para facilitar el acceso a las personas con movilidad reducida.
Con miras puestas en la proyección turística local en todos sus ámbitos, Lucena es destacable, además de su accesibilidad, como una de las ciudades más seguras de Andalucía, contando con los servicios de diferentes organismos encargados del mantenimiento de la seguridad ciudadana, como Policía Local, Policía Nacional y Guardia Civil, y recursos como diversos centros médicos públicos, y, además, de un Hospital Comarcal a escasos 9 kilómetros de nuestra localidad.
Con la audioguía de Lucena podrás escuchar, además, cómodamente desde tu móvil las explicaciones de los puntos más representativos de la ciudad. Contiene información de los principales monumentos de la ciudad de Lucena, más de 80 recursos, así como contenido de voces y sonidos que nos acercarán a diversos significados y valores propios identitarios de la ciudad.
Ciudad preparada para encuentros profesionales y culturales
Situada estratégicamente en el centro geográfico de Andalucía, Lucena es uno de los principales núcleos que desarrolla una importante actividad congresual. Nuestra ciudad ve renacer al mismo tiempo la actividad cultural y de congresos, gracias a su nuevo auditorio, con el que nuestra localidad se incorpora al segmento MICE (Meetings Incentives Conferences Exhibitions), el cual se ha convertido en un importante elemento dinamizador de ciudades medias del interior de Andalucía con vocación turística.
Lucena sobresale en su entorno como localidad de turismo de compras, dado que en los últimos años su centro histórico ofrece al visitante una amplia gama de tiendas y espacios comerciales especializados, dentro de una oferta competitiva y de calidad de productos.
Son más de cincuenta las infraestructuras a disposición de los artistas y colectivos musicales y de todas las artes y actividades, que sirven de pilar para la puesta en escena y realización de cientos de eventos que son llevados a cabo a lo largo del año en la ciudad lucentina.
Un amplio abanico de actividades y productos turísticos son recogidos y ofertados en la carta de Experiencias de la Red de Ciudades Medias del Centro de Andalucía, localizada en las instalaciones que el Museo Arqueológico y Etnológico de Lucena posee en el Castillo de Moral, fortaleza de construcción datada en el siglo XI.
Motor industrial y empresarial de Andalucía
Lucena se ha consolidado como referente empresarial, regional y nacional a lo largo de los años, destacando en sectores como la madera y mueble o el frío y calor industrial. Además, hay también que destacar su dilatada tradición agroindustrial con sus dos denominaciones de origen: el aceite y el vino.
Lucena, dentro de la estructura económica de la provincia de Córdoba, posee un grado de industrialización alto, con mayor influencia de los sectores industrial y de servicios, seguidos por los sectores de agricultura y construcción.
Igualmente, prestigiosa es su producción metalúrgica, antiguamente motor de su desarrollo industrial, con sus talleres de bronce y orfebrería. El “Velón Lucentino” es su pieza más característica y a su vez símbolo de la ciudad, perdurando éste en el tiempo junto a la producción de orfebrería religiosa.
Ciudad emprendedora, ha sentido la necesidad y se ha visto obligada a reinventarse una y otra vez en todos los sectores y oficios, situándose así a la cabeza del desarrollo industrial de la comarca y provincia, adaptándose a las nuevas demandas en materia de innovación y desarrollo industrial.
Cultura viva desde sus orígenes
Lucena está enamorada de la cultura. Lo estuvo siempre, desde que los primeros preneandertales subieron a la Sierra de Aras y otearon el horizonte desde la Cueva del Ángel.
Durante la Edad Media, las culturas sefardí, musulmana y cristiana convivieron en la que, por aquel entonces, era conocida como la Ciudad de los Poetas, siendo un ejemplo de tolerancia, universalidad y respeto.
Es por ello, por lo que Lucena está enmarcada en un abanico multicultural en que se recogen los principales vestigios de aquella “Perla de Sefarad”.
De esta manera, nuestra localidad se afianza como foro de participación en cualquier clase de actividad que redunde en beneficio de los fines turísticos en todas sus manifestaciones creativas. Un espacio único que da paso a la cultura, a creatividad y a las artes.
Son múltiples y numerosas las acciones que se desarrollan a lo largo del año, bien a través de la música, el teatro, la pintura y demás artes creativas. Además de la infraestructura de espacios como son el Palacio Erisana, el Auditorio “Manuel Lara Cantizani”, espacios abiertos como el Coso de los Donceles, estadio municipal de futbol… entre otros, en los que poder desarrollar actividades culturales y creativas.
Jauja: cuna del tempranillo y esencia de la Subbética
En la comarca de la Subbética, la pedanía de Jauja, que depende de Lucena, se encuentra en la parte más al sur de la provincia de Córdoba, en el límite con la de Sevilla.
Debe su nombre a la ocupación musulmana, ya que proviene de “Xauxa”, pasadizo o portillo, pues su ubicación era el punto utilizado para conectar Granada con las llanuras de Écija.
Esta hermosa aldea situada en las faldas del Río Genil, fue la cuna de José María el Tempranillo, el pueblo que le vio crecer, junto a su humilde familia, y que siempre recordaría hasta el fin de sus días. Jauja y José Mª El Tempranillo, estarán unidas siempre.
Los recursos más importantes para visitar en Jauja son: el Centro Temático del Bandolerismo Romántico, la Iglesia de San José, la Aceña y la Noria sobre el Rio Genil, la Reserva Natural de la Laguna Dulce y Amarga y el Mirador de La Viñuela.
La gastronomía propia de esta zona se identifica plenamente con el mundo de la agricultura, con lo que las comidas más típicas de la zona son las que tradicionalmente han alimentado a las gentes de estos municipios durante muchos años.
Se pueden realizar una multitud de deportes de turismo activo en Jauja y sus alrededores, especialmente aquellas actividades vinculadas con el agua.
Destacan la Fiesta de la Candelaria (2 de febrero), San Blas (3 de febrero), Semana Santa, las Fiestas en honor a Santo Domingo de Guzmán (Feria de Agosto) o las Fiestas de la Virgen del Rosario, patrona de Jauja (7 de octubre).
Navas del Selpillar: esencia rural en plena naturaleza
Esta pedanía está situada a 12 km del municipio de Lucena y se encuentra rodeada de pequeñas elevaciones entre las que se encuentran “El Cerro las Puertas”, “Cerro Zapateros” y “Cerro el Puntal”. No se conoce con exactitud su origen. Es de importancia el abrevadero en la fuente del Pilar, que data de época romana. Su situación fue aprovechada por la línea ferroviaria para crear la estación de Moriles-Horcajo, cuyo destino era Baeza, dentro de línea del Tren del Aceite.
Junto a la zona de Horcajo existieron en época romana unos baños medicinales, que desaparecerían con el paso del tiempo. En estos baños existía una capilla dedicada a la Virgen de la Salud.
Su patrona es la Virgen de los Remedios, la cual se encuentra en la Parroquia de esta aldea. Su principal fiesta se celebra en la penúltima semana de agosto y es en honor a esta devoción.
Como fiestas destacan la Romería de la Virgen de los Remedios, el día de la Candelaria y la Feria de la Virgen de los Remedios (penúltima semana de agosto).