Cofradía Franciscana de Nuestro Padre Jesús Resucitado y Nuestra Señora de los Ángeles

Nombre Popular:
El Resucitado
Fundación:
Sede Canónica:
Iglesia Conventual de Madre de Dios de los RR.PP. Franciscanos
Imaginería:
- Nuestro Padre Jesús Resucitado (Francisco Javier López del Espino – 2025) – Trono de 26 santeros
- Nuestra Señora de los Ángeles (Francisco Romero Zafra – 2001) – Trono de 28 santeros
Hermano Mayor:
Francisco Peñalver Moscoso
Salida procesional:
Domingo de Resurrección – 12:30 horas
Número de hermanos:
100
Túnica de los hermanos:
La Junta de Gobierno y Vocalía de Juventud visten con traje.
Túnica de los santeros:
Blanca
Los orígenes de esta cofradía se remontan a 1978, cuando un grupo de jóvenes lucentinos, impulsados por el sacerdote Rafael Flores Morante, organizaron una procesión del Resucitado partiendo desde San Juan Bautista. Aquel momento marcó el germen de una devoción que cuajó en la fundación de la cofradía en 1983, ya con sede en la iglesia franciscana de la Madre de Dios y bajo el mandato de su primer hermano mayor, Francisco Javier Mellado Pino. En sus primeros años, la cofradía utilizó diversas imágenes y tronos prestados hasta consolidar su patrimonio propio. La devoción a Nuestra Señora de los Ángeles se incorporó en 1985 con una imagen de Niceto Mateo Porras, y en 2001 se sustituyó por la actual talla de Romero Zafra. La cofradía ha mantenido desde su fundación un estilo sobrio, elegante y fiel al espíritu franciscano, celebrando con alegría y fervor el Misterio Pascual.
La imagen de Nuestro Padre Jesús Resucitado es una obra del escultor Francisco Javier López del Espino, realizada en el año 2025. Tallada en madera de cedro real y policromada al óleo, se trata de una talla completa que sustituye a la anterior imagen de Manuel Luque Bonillo que a la vez sustituia a la primigenia imagen de olot. La escultura presenta a Cristo glorioso, triunfante, de pie sobre una peana rocosa. Porta una cruz procesional ricamente decorada y luce un manto en hoja de oro fino de 24 quilates, que se recoge sobre su hombro izquierdo, acentuando la verticalidad y movimiento de la composición. El rostro del Resucitado muestra una expresión serena y majestuosa, con mirada elevada y gesto de bendición en la mano derecha. Su anatomía está tratada con gran detalle, destacando la fuerza y armonía del cuerpo glorioso. La imagen encarna con fidelidad el mensaje pascual de esperanza, victoria y vida nueva, acorde al espíritu franciscano y al estilo sobrio de la cofradía.
Por su parte, Nuestra Señora de los Ángeles es una imagen de vestir, con cabeza y manos talladas en madera de cedro por el escultor egabrense Luis Peñalba Corpas en 1997, a partir de la imagen anterior de Niceto Mateo Porras (1985). Fue renovada completamente y bendecida en el convento de San Francisco, luciendo nuevo ajuar confeccionado por Francisco de Paula Ruiz Barranco (manto, saya y corona). Posteriormente, en 2001, fue sustituida por la actual imagen gloriosa tallada por Francisco Romero Zafra, que se incorpora definitivamente a la cofradía.
Tras un minucioso proceso de restauración, el trono procesional de Nuestro Padre Jesús Resucitado fue reestrenado en el año 2024. Se trata de un paso íntegramente realizado en orfebrería plateada, con acabados combinados en plata brillo y playa envejecida, que aportan un contraste elegante y refinado. El cajillo presenta cartelas repujadas con escenas de la vida de Cristo y detalles ornamentales de inspiración clásica, destacando el uso de molduras anguladas y perfiles limpios. En el frontal central se aprecia un relieve circular con el símbolo del Cordero Místico, mientras que en las esquinas se alzan pequeñas figuras de ángeles en actitud gloriosa. La imagen del Señor se eleva sobre una peana forrada en rojo, acompañada por cuatro faroles de gran tamaño, también de orfebrería, elaborados en los talleres lucentinos de DECO-FRADE. Estos faroles, de estructura facetada y coronados con crestería floral, refuerzan la verticalidad del conjunto y crean un juego de luces en torno a la talla del Resucitado. El estilo general del paso responde a una estética barroca depurada, donde la solemnidad y la luz se conjugan con sobriedad. Todo el conjunto proyecta una imagen gloriosa, triunfal y serena, plenamente coherente con el mensaje pascual que proclama la hermandad.
En el año 2025 se presentó la restauración integral del trono procesional de Nuestra Señora de los Ángeles, que luce actualmente una estructura completamente realizada en orfebrería plateada repujada, con una rica decoración vegetal y motivos franciscanos, en perfecta armonía con el estilo sobrio y glorioso de la cofradía. El cajillo se remata con una crestería minuciosamente cincelada, y en los laterales destacan cartelas con escudos y simbología mariana, todo enmarcado por relieves de acanto y hojarasca de clara inspiración barroca. El frontal central muestra una medalla con el emblema de la Orden Franciscana. Acompañan a la imagen cuatro faroles de orfebrería de estilo imperial, con estructura octogonal, remates vegetales y cristales tallados. En lugar de palio, la Virgen se presenta bajo la bóveda celeste, destacando el protagonismo de su manto brocado en blanco con motivos dorados y una rica corona plateada. Sobre la mesa del paso se disponen florales de tonos blancos, crema y granate, con una elegante disposición piramidal que enmarca a la Virgen en actitud orante. La estética general del paso se aleja del concepto tradicional de palio, apostando por una presentación gloriosa, vertical y mariana, que refuerza su carácter angelical y pascual.
*Fuente Documental: Notas para la historia de las cofradías lucentinas (Francisco López Salamanca – 2022), Programa Oficial de la Semana Santa de Lucena 2026, y documentación aportada por la propia cofradía.
*Fotografías: Jesús Ruiz Jiménez ‘Gitanito’ y Jesús Cañete Fernández.