Cofradía Santísimo Cristo de la Humillación y Nuestra Señora de los Dolores

Nombre Popular:
Los Servitas
Fundación:
1975
Sede Canónica:
Iglesia Mayor Parroquial de San Mateo Apóstol
Imaginería:
- Santísimo Cristo de la Humillación (Pedro Muñoz de Toro – siglo XIX) Le acompañan dos soldados romanos obra de Ventura Gómez a finales del siglo XX – Trono de 24 santeros
- Nuestra Señora de los Dolores Servitas (Atribuida a Blas Molner – 1786) – Trono de 26 santeros
Hermano Mayor:
Francisco Jesús Bergillos Bujalance
Salida procesional:
Martes Santo – 19:00 horas
Número de hermanos:
300
Túnica de los hermanos:
Túnica y antifaz negro con el escudo bordado en oro sobre este y fajín granate. Los oficiales llevan escapulario negro de la orden Servitas.
Túnica de los santeros:
Granate con cordón negro y capirote granate (Cristo) y negra con capirote del mismo color y cordón dorado (Virgen)
Esta hermandad tiene su origen en la fusión de dos instituciones históricas: la extinta Congregación Servita de Nuestra Señora de los Dolores y la Cofradía del Santísimo Cristo de la Humillación, unión que dio lugar a la actual corporación.
En el año 1724 se fundó en la ermita de Nuestra Señora de la O una congregación bajo el título de Esclavos de Nuestra Señora de las Angustias. Cinco años más tarde, en 1729, la institución pasó a denominarse Congregación de Siervos del Dulce Nombre de María de los Dolores. A partir de 1737, la congregación sufrió una notable merma de hermanos, muchos de los cuales se integraron en la Congregación de la Doctrina Cristiana. Ante esta situación, y debido al reducido número de miembros, en 1744 se acordó solicitar la incorporación a la Orden Servita, obteniendo la correspondiente licencia en el año 1746.
Ya en la segunda mitad del siglo XVIII, la institución comenzó a recuperar pujanza. En 1760, debido a los problemas de espacio de la ermita de Nuestra Señora de la O, la congregación se trasladó a la ermita del Cristo del Valle, situada en la calle Corralás, donde entonces no residía ninguna otra cofradía. Posteriormente, en 1787, los Servitas trasladaron su sede a la iglesia conventual de la Victoria, de San Francisco de Paula, hoy parroquia de Santo Domingo. Esta estancia fue breve, ya que en junio de 1788 se produjo el traslado definitivo a la Parroquia de San Mateo, actual sede canónica de la hermandad.
En 1790 quedó concluido el retablo que desde entonces preside la imagen de Nuestra Señora de los Dolores. Durante los siglos XVIII y XIX, los servitas lucentinos celebraban anualmente un solemne septenario que culminaba con la fiesta principal el Viernes de Dolores, mientras que el Domingo de Ramos tenía lugar la procesión con la imagen de la Virgen. Sin embargo, en la segunda mitad del siglo XIX la congregación entró en una etapa de decadencia que la condujo a una situación cercana a su desaparición.
A lo largo de la primera mitad del siglo XX se mantuvo la tradición de la procesión del Domingo de Ramos, acompañando a la imagen de Nuestro Padre Jesús en su Entrada Triunfal en Jerusalén, aunque de forma intermitente. En los años 1970 y 1971 la hermandad formó parte del desfile procesional de la parroquia de San Mateo en la jornada del Martes Santo. Tras un intento de integración en la Cofradía del Santísimo Cristo de la Salud y Misericordia en 1971, en 1973 se constituyó una junta de gobierno propia.
Por su parte, el Santísimo Cristo de la Humillación, conocido antiguamente como Cristo del Mayor Dolor por seguir el modelo iconográfico de la talla existente en Antequera, formó parte de la Cofradía de la Veracruz y Paz a partir de 1885, a petición de su propietaria, María del Carmen Pascual y Jiménez. En 1945 procesionó con esta cofradía y, en los dos años siguientes, lo hizo con la Cofradía Franciscana de Pasión en la tarde del Domingo de Ramos, figurando en los programas como Nuestro Padre Jesús después de la Flagelación.
En 1973 se fundó en la Parroquia de San Mateo la Cofradía del Santísimo Cristo de la Humillación, teniendo como titular esta imagen, que en aquel momento se encontraba en el domicilio de la familia Quintero, en la calle Quintana. Ese mismo año realizó su primera salida procesional en la noche del Lunes Santo. Dos años después, en 1975, se produjo la fusión definitiva de ambas instituciones residentes en San Mateo, erigiéndose la actual Cofradía del Santísimo Cristo de la Humillación y Nuestra Señora de los Dolores (Servitas), fijando su estación de penitencia en la jornada del Martes Santo.
La imagen del Santísimo Cristo de la Humillación representa el momento en el que Jesús, tras ser azotado en la columna, es liberado de ella y cae al suelo para recoger sus vestiduras. Se trata de un pasaje iconográfico poco frecuente, con escasos ejemplos repartidos por la geografía andaluza. La talla es obra del escultor lucentino Pedro Muñoz de Toro, realizada en la primera mitad del siglo XIX. El misterio se completa con dos centuriones romanos, realizados por el escultor Ventura Gómez Rodríguez en el año 2004, que sustituyeron a otros anteriores de menor calidad artística.
Su trono procesional fue adquirido en 1973 en los talleres de Angulo. Está realizado en metal plateado y repujado, con detalles dorados de ángeles querubines y medallones con motivos pasionistas en sus cuatro caras. Con motivo del cincuenta aniversario fundacional de la cofradía, en el año 2025 fue sometido a una profunda restauración, que incluyó la reparación y rediseño de numerosos elementos, así como el baño en oro de primera ley de la totalidad del conjunto. Los candelabros que hasta entonces completaban el trono fueron sustituidos por otros nuevos de diseño neobarroco, compuestos por un basamento cuadrado tallado del que emergen brazos inspirados en el cuerno de la abundancia, rematados por racimos de frutos que abrazan los guardabrisas. El juego, formado por seis piezas de diferentes tamaños, ha sido igualmente bañado en oro. Esta intervención fue realizada en los talleres de Orfebres Gradit, bajo la dirección artística de Antonio Budia Sabán, y ha sido sufragada casi en su totalidad gracias a las donaciones de un amplio número de hermanos.
Por su parte, María Santísima de los Dolores Servitas es una imagen de candelero de vestir, de tamaño algo menos que el natural. Fue elaborada en 1772 a instancias de la junta de gobierno de la congregación servita. En 1788 fue entronizada en la hornacina principal del retablo que hoy preside. Se atribuye su autoría al escultor levantino, afincado en Sevilla, Blas Molner aunque también al francés Miguel Verdiguier.
*Fuente Documental: Notas para la historia de las cofradías lucentinas (Francisco López Salamanca – 2022), Programa Oficial de la Semana Santa de Lucena 2026, y documentación aportada por la propia cofradía.
*Fotografías: Jesús Ruiz Jiménez ‘Gitanito’ y Jesús Cañete Fernández.