Cofradía de Nuestra Señora del Valle y Santa Marta

Nombre Popular:

Virgen del Valle y Santa Marta

Fundación:

1575

Sede Canónica:

Iglesia Parroquial de la Sagrada Familia

Imaginería:

  • Nuestra Señora del Valle (Talla anónima del primer tercio del siglo XVII) – Trono de 26 de santeros
  • Santa Marta de Betania (Talla anónima perteneciente a los siglos XVII-XVIII) – Es portada por mujeres de la feligresía.

Hermano Mayor:

José Antonio Bermúdez Criado

Salida procesional:

  • Nuestra Señora del Valle: sábado previo o posterior a la Festividad de la Natividad de la Virgen María (8 de septiembre)
  • Santa Marta de Betania: fecha próxima a su festividad (29 de julio)

Número de hermanos:

Sin datos actualizados

A

Túnica de los santeros:

Blanca y capirote azul

La devoción a Nuestra Señora del Valle hunde sus raíces en los primeros siglos de la historia moderna de Lucena. La tradición atribuye la fundación de la ermita a Fernando Alonso del Valle, en fecha anterior a 1537, en el altozano que domina la ciudad desde poniente y que acabaría dando nombre a todo el entorno. Ya en el siglo XVI existen referencias documentales tanto al templo como a la propia cofradía, que debió quedar erigida antes de 1575 y consolidarse en las décadas posteriores con importantes obras de ampliación y embellecimiento.

Durante los siglos XVII y XVIII, la hermandad vivió una etapa de crecimiento vinculada a la ampliación de la iglesia, la construcción del camarín de la Virgen y la realización del retablo mayor, contratado en 1760 con Juan Abundo de Burgos. La llegada de los frailes franciscanos alcantarinos revitalizó la devoción y otorgó a la cofradía un marcado carácter gremial, especialmente ligado al gremio de escribanos lucentinos. En 1702, el papa Clemente XI concedió indulgencias a los cofrades.

Tras la decadencia sufrida por gran parte del mundo cofrade lucentino durante el siglo XIX, la devoción a la Virgen del Valle se mantuvo viva gracias a la labor desarrollada en el antiguo convento y residencia vinculada a las Siervas de María y posteriormente a las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, celebrándose anualmente solemnes cultos en honor de la titular.

La cofradía fue refundada en 1981 por un grupo de vecinos devotos encabezados por Vicente Espejo Prieto, con el respaldo del párroco Jerónimo Durán Baena y de la residencia de Jesús Abandonado. Ese mismo año la imagen volvió a recorrer las calles del barrio coincidiendo con la feria real de septiembre, recuperándose así una tradición profundamente arraigada entre los vecinos del Valle.

Durante las décadas siguientes, distintas juntas de gobierno mantuvieron viva la corporación pese a las dificultades económicas y organizativas. Entre los hitos más destacados de esta nueva etapa figuran la incorporación de Santa Marta como cotitular, la celebración en 2005 del XXV aniversario de la refundación, la creación de nuevos enseres y la organización de cultos extraordinarios y actos culturales.

En 2009 la hermandad obtuvo la aprobación definitiva de sus estatutos y quedó incorporada como miembro de pleno derecho en la Agrupación de Cofradías de Lucena. Poco después, la antigua ermita fue restaurada y, en 2011, convertida en sede de la nueva Parroquia de la Sagrada Familia, manteniéndose como sede canónica de la corporación.

En los últimos años, la cofradía ha continuado ampliando su patrimonio y consolidando sus cultos, acometiendo además importantes trabajos de conservación sobre las imágenes titulares. En 2016 fue restaurada la imagen de Santa Marta y en 2020 la de Nuestra Señora del Valle, devuelta al culto en las vísperas de su festividad.

La hermandad celebra actualmente sus principales cultos con una función religiosa solemne, besamanos y desfile procesional, manteniendo viva una de las devociones marianas históricas y más populares de la ciudad.

*Fuente Documental: Notas para la historia de las cofradías lucentinas (Francisco López Salamanca – 2022), Programa Oficial de la Semana Santa de Lucena 2026, y documentación aportada por la propia cofradía.

*Fotografías: Jesús Cañete Fernández.

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