Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Columna y María Santísima de la Paz y Esperanza

Nombre Popular:

Columna y Esperanza

Fundación:

1923

Sede Canónica:

Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol

Imaginería:

  • Nuestro Padre Jesús de la Columna (Pedro Roldán Onieva – 1675) – Le acompañan un soldado y un sayón obra de Juan Manuel Miñarro  en 2003 – Trono de 24 santeros
  • María Santísima de la Paz y Esperanza (Miguel Ángel González Jurado – 1992) – Trono de 28 santeros

Hermano Mayor:

Javier Sánchez Cruz

Salida procesional:

Jueves Santo – 20:00 horas

Número de hermanos:

700

I

Acompañamiento musical característico:

El Cristo va acompañado del toque de Torralbo

A

Túnica de los hermanos:

Blanca con antifaz y capa rojo burdeos, con cruz de Santiago roja y fajín verde.

A

Túnica de los santeros:

Color cardenal con cordón amarillo (Cristo) y blanca con anagrama de María, capirote y cordón verdes (Virgen)

La Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Columna y María Santísima de la Paz y Esperanza es heredera directa de la Venerable Archicofradía de Nuestra Señora de la Paz, Santa Vera Cruz, Muerte y Oración. Tras un periodo de decadencia, un grupo de cofrades lucentinos comenzó a organizar la creación de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Columna a inicios de marzo de 1923. El Domingo de Ramos de aquel año celebró la naciente hermandad una procesión con la imagen del Señor hasta la Parroquia de San Mateo, donde se celebró un solemne Miserere que supuso el acto de presentación de la corporación. Abría la comitiva el estandarte de la antigua cofradía veracruceña. Los meses siguientes se iniciaron los trámites para la aprobación de las reglas de la cofradía, cuya consecución se logró en el mes de enero de 1924.

Fue en 1954, bajo el mandato de don José Gutiérrez Luque, cuando se añadió la titular mariana a la cofradía columnaria, contando para ello con la titular de la Cofradía de la Paz y Vera Cruz, que pasó a recibir culto bajo la advocación de María Santísima de la Paz y Esperanza. Esta imagen, cuya autoría se desconoce y que se ha venido fechando hacia la segunda mitad del siglo XVII, fue sustituida posteriormente por una dolorosa que se hallaba en la Capilla de San Felipe de Neri —actual Virgen de la Amargura—. Tras ello, la hermandad concertó con el imaginero y profesor José Rivera García la realización de una nueva imagen en 1981. Dicha talla procesionó hasta el año 1991, siendo sustituida por la actual imagen.

La imagen del Señor de la Columna es una escultura policromada de bulto redondo, realizada en madera de cedro y de tamaño natural. Su autor fue el escultor Pedro Roldán, quien la gubió entre los años 1674 y 1675, siendo Bernabé Jiménez de Illescas, pintor local, quien la encarnó a su llegada a Lucena. Fue adquirida al imaginero por la Cofradía de la Paz y Vera Cruz por 2.750 reales, siendo policromada por la suma de 1.200 reales.

La imagen representa a Cristo en el misterio doloroso de los azotes, con las manos atadas hacia atrás sobre una columna de fuste bajo y adelantando el pie derecho. Destacan la expresividad de su rostro y la cuidada anatomía, cubierta únicamente por un sudario que deja visible la musculatura y osamenta del Señor. Ha sido sometida a varias intervenciones, la primera de ellas en los meses previos a la Semana Santa de 1972, momento en que el profesor José Rivera la trató estructuralmente, interviniendo además el rostro. Igualmente, y tras acuerdo en Junta General Extraordinaria de Hermanos celebrada el 26 de octubre de 2022, Pedro Manzano Beltrán acometió una nueva restauración estructural durante los últimos meses de 2022 y primeros de 2023, quedando pendiente la restauración de la encarnadura tras la Semana Santa de 2024.

Recibió desde su llegada a Lucena culto en la desaparecida Ermita de la Paz y Vera Cruz, encontrándose actualmente y desde los albores del siglo XX en la Parroquia de Santiago Apóstol. Tras varias ubicaciones dentro del templo, posee desde hace décadas altar propio en el cabecero de la iglesia, en la nave de la epístola.

La actual imagen de María Santísima de la Paz y Esperanza es una talla de candelero en madera policromada realizada por el escultor cordobés Miguel Ángel González Jurado en 1992. Posteriormente fue retocada por el propio autor, siendo especialmente relevante la remodelación llevada a cabo en 1994. La Virgen de la Esperanza sigue claramente los modelos astorguianos presentes en la Virgen de la Presentación de la sevillana Hermandad del Calvario —atribuida a Juan de Astorga— o en la dolorosa de la Esperanza de la Trinidad, obra documentada del mismo autor, referencias que también se dejan ver en otras imágenes de González Jurado.

Con un tono de piel levemente moreno, la Virgen frunce delicadamente el ceño, mostrando una profunda expresión de pesar en sus ojos oscuros, de los que parten tres lágrimas que recorren las comisuras de su rostro. Destacan especialmente sus labios rojizos y la grácil barbilla, aunque el principal rasgo distintivo de la talla es la dulce inclinación de la cabeza hacia el lado derecho. La imagen mide 165 centímetros de altura.

Esta hechura recibe culto en la capilla de la hermandad en la Parroquia de Santiago desde el 1 de marzo de 1992, día en que se celebró el acto de bendición presidido por el párroco santiaguino y director espiritual de la cofradía, don Francisco Mesa López.

Las andas empleadas para procesionar al Señor de la Columna cada Jueves Santo se dividen en dos cuerpos diferenciados, ambos de planta octogonal, con esquinas ochavadas y realizados en metal plateado. Su factura corresponde a la Casa Meneses. El cuerpo superior, estrenado en 1924, se adorna con incrustaciones doradas alusivas a los atributos pasionales —la columna, el gallo, la corona de espinas o el sepulcro de Cristo— y sirvió como canastilla hasta el año 1930, fecha en la que se añadió el cuerpo inferior formando la actual configuración. Este segundo cuerpo incorpora elementos vegetales en forma de incrustaciones doradas.

Las andas que procesionaron de forma completa en 1930 contaban con una candelería compuesta por cuatro candelabros de cinco luces —uno en cada esquina— y otros diez de dos luces distribuidos entre delantera, trasera y costados, además de los ocho angelitos ceriferarios de la original peana del Cristo.

En la actualidad, el trono del Cristo cuenta con cuatro candelabros de nueve luces —uno en cada esquina— y otros cuatro de tres luces situados en los costados. Estas piezas están siendo restauradas por el taller local Paula Orfebres. Además, una peana de madera cubierta de metal plateado sirve para realzar la efigie del Señor sobre sus andas.

La canastilla del trono de María Santísima de la Paz y Esperanza se asienta sobre una parihuela con ocho casquetes de metal plateado decorados con el anagrama mariano en dorado. Fue realizada en 1974 por los talleres Angulo de Lucena. Es de estilo neobarroco y fue restaurada y nuevamente plateada en el año 2002.

Destacan sobre la homogeneidad del diseño dos cartelas laterales sobredoradas que contienen el anagrama mariano y el escudo de la cofradía, así como una capilla central con una pequeña efigie del Señor de la Columna. El conjunto se completa con pilastras rematadas por querubines alados con resplandor que segmentan la composición. Tanto esta capilla como la pequeña réplica del Señor y el nuevo plateado de las esquinas fueron añadidos en la remodelación de 2002. La canastilla tiene unas dimensiones aproximadas de 200 centímetros de anchura, 340 centímetros de largo y 55 centímetros de altura.

El Jueves Santo de 2006 se estrenaron tanto el techo de palio como las bambalinas completas del paso. Son piezas textiles perfiladas y bordadas en hilo de oro fino sobre terciopelo verde y malla de hilo de oro, obra de Antonio Muñoz Sánchez.

El manto de María Santísima de la Paz y Esperanza es una pieza textil bordada y perfilada en oro fino sobre terciopelo verde, con detalles en hilo de seda blanca y roja. La información expuesta en la Casa-Museo de la Hermandad atribuye la autoría a Antonio Muñoz Sánchez en el año 1998, aunque la primera fase de ejecución debió ser anterior, tal y como atestiguan diversas fuentes audiovisuales. Según el hermano y cronista oficial Luisfernando Palma Robles, habría sido confeccionado inicialmente por Antonio Sánchez Pérez, lucentino afincado en Écija y autor también del conjunto de manto y palio azul de la Patrona de Lucena y de su simpecado, siendo posteriormente enriquecido en 1998 por el citado Muñoz Sánchez.

De estilo neobarroco, el manto está compuesto por motivos vegetales que parten desde un eje central y se combinan con figuras de dragones que adquieren un destacado protagonismo dentro de la composición, culminando como remate de algunas hojarascas.

*Fuente Documental: Notas para la historia de las cofradías lucentinas (Francisco López Salamanca – 2022), Programa Oficial de la Semana Santa de Lucena 2026, y documentación aportada por la propia cofradía.

*Fotografías: Jesús Ruiz Jiménez ‘Gitanito’ y Jesús Cañete Fernández.

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